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escrito por Francisco Cigna
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Atado básico de una Ninfa
A diferencia de la complejidad y de la dificultad que ofrecen las moscas secas, las ninfas parecen ser más fáciles de montar. Un cuerpo y un tórax sin demasiadas complicaciones y la ninfa está prácticamente terminada. No obstante tiene unas proporciones y un uso, tal vez más complejo, que una mosca seca. Las proporciones pueden apreciarse a simple vista, colas más cortas, cuerpo menos estilizado, algo rechoncho y un abultado tórax. Es su uso y diseño en el torno lo que realmente complica los montajes. Las ninfas se diseñan para pescar a ciertas profundidades y la colocación del lastre es uno de los grandes problemas con el contamos los montadores, nunca es suficiente. Cobre, plomo, bolas de acero y tungsteno, cualquier cosa con tal de que lleguen al fondo. Y por supuesto cada una de ellas conlleva una técnica.
Pero antes de llegar a todo eso, tendremos que conocer lo básico y por eso hemos montado una ninfa tan simple a la que hemos añadido un par de trucos para ahorrar pluma y colocar las patas directamente.
El anzuelo usado es un Tiemco 3769. Se trata de un anzuelo fuerte, corto y muy abierto para montar ninfas cuando no se requiere el uso de bolas de acero.
La brinca o segmentación esta realizada con cobre fino, pero puede usarse igualmente otros tinseles, o brincas o simplemente dejar el cuerpo libre. El tórax es muy simple. Un par de plumas de pavo real enrolladas sobre la seda de montaje.
Poco a poco iremos viendo ninfas con mayores dificultades, pero básicamente el modelo que ahora montamos puede servirnos como base de muchas otras.
Material cedido a la web de MoscaShop por:
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